De uno, se surtían los aguadores oficiales que solían ser asturianos y gallegos y llevaban el agua hasta las casas, y del otro, el público de Madrid. En el pilón bebían las caballerías.
El agua procedía de un viaje de aguas que, según la tradición, databa de la Edad Media, de la época en que Madrid era musulmán. Tenía fama de poseer buenas propiedades curativas para cualquier mal.
Su ubicación en la colonia Roma resalta, por tratarse de una zona de bellos edificios, de arboladas calles y avenidas, como la Avenida Durango, con su espacioso camellón, rodeado de altos fresnos y, la Avenida Oaxaca, con sus altas palmeras que hacen palidecer al pavimento.
La Roma se caracteriza por contar con hermosas fuentes y esculturas y arquitectura clásica, como en la calle Orizaba, donde se localiza el Templo de la Sagrada Familia, que comunica dos hermosos parques con fuentes, de los que destaca la Plaza Río de Janeiro, en la que se encuentra una de las dos únicas réplicas exactas en bronce en el mundo del David de Miguel Ángel, y que es, además, un espacio donde se realizan exposiciones escultóricas con lo mejor del arte contemporáneo.
Asimismo, en la zona se está dando un renacimiento que lentamente va recobrando los viejos edificios, conservando sus características arquitectónicas, pero dándoles un nuevo giro como departamentos, cafés, galerías y tiendas especializadas en diseño y moda.